
Empezamos la temporada de bodas y eventos con algunos consejos prácticos para los que estáis pensando en casaros este año, pero aún no tenéis claro cómo afrontar los preparativos para el gran día.
Lo primero, búscate un vestido o un traje, que vaya con tu estilo, no hay nada peor que una novia disfrazada de lo que no es, o un novio con un chaqué que parece prestado.
Elige siempre lo que mas te favorezca y te resulte más cómodo. Huye de apreturas, hechuras encorsetadas, cancanes aparatosos, largas colas, faldas tubo o velos interminables, que resultaran un incordio para poder moverte con soltura.
Que tu vestido sea precioso, cómodo, ligero y fácil de llevar, no te sientas oprimida, ni te pases todo el día tirando del vestido para recolocarlo, porque elegiste un escote palabra de honor o no puedas ni subir las escaleras por ese ajustado modelo de corte sirena.
Serán mas de 10 horas para lucir el modelo que más te favorezca. Opta por la comodidad y si tiene algún bolsillo donde guardar tus cosas mejor aún.
A los novios especialmente, si se casan en verano, les diría que se olviden de chalecos y chaqués. Son muy elegantes, pero les harán sudar la gota gorda. Hay otras opciones menos clásicas y mucho más cómodas, un precioso traje de lino, que podrás volver a utilizar en numerosas ocasiones. Puede ser una buena opción.
Los zapatos son un capítulo aparte. No sufráis. Deben ser súper cómodos y andad con ellos todo lo que sea posible antes del día D.
Peluquería y maquillaje siempre a primera hora con margen suficiente para ir con tranquilidad, y si te lo hacen en tu propia casa o en el lugar donde te vayas a vestir mucho mejor.
Recuerda que menos es más Naturalidad ante todo. Maquillajes ligeros que potencien tus rasgos sin caer en la máscara de terracota, matizar los brillos y no excederse con nada.
Una bonita trenza, un recogido sencillo, una bonita melena siempre son un acierto. Huye de complicados tirabuzones, tocados o pamelas XXL imposibles de llevar. Unas flores, un tocado sencillo, un velo de plumetti, algo fácil y que vaya con tu estilo.
Por último recuerda que en esos momentos previos de caos y locura general en la intimidad de tu casa o en el hotel donde te vistas. El fotógrafo encuentra el campo abonado para obtener muy buenas fotos porque nadie esta pendiente de su cámara y puede trabajar con toda libertad.
Te gustara tener las fotos de esos momentos tan emotivos, tal vez únicos con tu familia antes de la ceremonia, que son para recordar.
Aquí os dejo algunas imágenes de esta fase de calentamiento antes de salir al campo de batalla nupcial, espero que sirvan para ilustrar mis consejos.
Gracias por estar ahí.
Lucía Laínz
Santander